Ciudad de México.- Cada 30 de abril, México celebra el Día del Niño, una de las fechas más significativas para las familias y también una de las más importantes para la economía. Más allá de su origen, que se remonta a 1924 como una jornada para promover los derechos de la infancia,, hoy esta celebración combina tradiciones, convivencia y un fuerte impacto en el gasto familiar.

En todo el país, niñas y niños son festejados con actividades escolares, convivencias y eventos especiales. En escuelas, es común que se organicen festivales con piñatas, comida y juegos, para lo cual se solicita una cooperación que va de los 100 a 200 pesos por alumno, además de gastos adicionales como disfraces o materiales.

Fuera del entorno escolar, las familias suelen celebrar con regalos, salidas a restaurantes, cines, parques o centros de entretenimiento, así como reuniones en casa. Los juguetes, dulces, ropa y dispositivos electrónicos se colocan entre los productos más demandados durante esta temporada.

¿Cuánto gastan las familias?

El Día del Niño también representa un reto económico para muchos hogares. De acuerdo con estimaciones de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (Anpec), una familia promedio puede gastar entre dos mil y cinco mil pesos en esta celebración, dependiendo del tipo de festejo.

Este gasto incluye regalos, comida, actividades recreativas e incluso aportaciones escolares. En algunos casos, el desembolso puede rondar los mil pesos por cada hijo, especialmente cuando se adquieren juguetes o dispositivos electrónicos.

Además, el impacto no solo se refleja en los hogares. La Confederación Nacional de Cámaras de Comercio estima que esta fecha generará una derrama económica de más de 37 mil millones de pesos en 2026, beneficiando a millones de negocios en sectores como jugueterías, restaurantes y entretenimiento.

Una celebración entre tradición y presión económica

Aunque el Día del Niño mantiene su esencia como una fecha para reconocer y celebrar a la infancia, el contexto económico ha modificado la forma en que se festeja. La inflación y el menor poder adquisitivo han llevado a muchas familias a ajustar sus presupuestos, optar por celebraciones más sencillas o priorizar experiencias sobre regalos costosos.

Aun así, la fecha sigue siendo una de las más esperadas por niñas y niños en México, consolidándose como un día donde la convivencia familiar y la alegría predominan, incluso en medio de los desafíos económicos.

Fuente: Tribuna del Yaqui