Hebei, China.-Unamujerchina con problemas mentales ha sidoencerradapor un campesino por más de20 añosy forzada a tener hijos con él, indica un reportaje deThe Paper.
De acuerdo con el reporte, un hombre identificado como elseñor Dongse refirió a sí mismo como elesposode la presunta víctima, llamadaXin Yan, a quien dijo haber llevado a casa comosu “esposa”luego de que un día la encontró en los campos.
El señor Dong dijo que Xin Yanno podía hablarcuando la halló y que había sidoseveramente golpeadapor otras personas debido a razones no especificadas. El Gobierno local asegura queinvestiga la situación.
Según el reporte deThe Paper,el señor Dong ha mantenido a la mujer en su estrecha casa ubicada enMafangying Village, en Jize, China desde los 90. El diario publicó unvideoque muestra a un reportero visitando al señor Dong y a Xin Yan.
En las imágenes se aprecia a la mujerrecostadaen una cama debajo de un edredón. Cuando el reportero le preguntó su nombre o si tenía hijos, Xin Yanno fue capaz de responder. El señor Dongregañóa Xin Yan y empujó con un palo de madera por no poder conversar con él y el reportero, y por no cubrirse de forma apropiada con el edredón.
Se describe que el hombre de 70 años le explicó al periodista que su esposaera “estúpida”, que no sabía cuántos años tenía ni de dónde proviene. Según registros residenciales oficiales, Xin Yan nació nen1956.
Un vecino, identificado por su apellido Wang, dijo al reportero que el señor Dong y Xin Yan tuvieron varios hijos, pero que el hombrevendió a dos de ellos. Asimismo, aseguró que la mujer seenfermó mentalmentedespués de ser encerrada ymaltratadapor el señor Dong, algo que autoridades handesmentido.
Según un comunicado delGobierno Populardel Condado de Jize, la mujer, referida como la señora Dong, había sido una personasin hogarcuando llegó a Mafangying Village, antes de ser“adoptada”por el señor Dong, con quien ha “cohabitado” desde entonces.
Los investigadores indican que la mujer conoció a Dong hace 30 años. Asimismo, se señaló que Xin Yan fue registrada en la base de datos de la localidad en 2018 después de confirmar que no había sido víctima de tráfico de personas.
Las autoridades negaron las acusaciones de que el señor Dong vendió a dos de sus hijos e indicó que la pareja tuvo tres, quienes fueron criados por una tía y ahora tienen trabajos estables, en Beijing y Shandong.
