Afganistán.-El pasado 10 de enero se estrenó ellibro de memorias del Príncipe Harry:Spare, el cual buscaba contar su vida desde su perspectiva, de una manera más cruda y lejos de la interpretación mediática; sin embargo, parece ser que el lanzamiento de su intimidad al ojo público le trajo mayores inconvenientes que otra cosa, ya que, el hijo menor de laPrincesa Dianafue duramente criticado por la manera en la que retrató a su hermanoWilliam, a su cuñadaKate, así como otros eventos como cuando habló de su “miembro congelado”.
Pero sin lugar a dudas, una de las declaraciones más controversiales fue aquella en la que mencionó que, tras el pasó británico porAfganistán, elDuque de Sussexhabría propiciado lamuerte de 25 yihadistas: “No fue una estadística que me enorgulleciera, pero tampoco me avergüenzo. Cuando me encontré inmerso en el calor y la confusión del combate, no pensé en esas personas. Eranpiezas de ajedrezretiradas deltablero; la gente mala eliminada antes de que pudiera matar a la gente buena”, mencionó el royal pelirrojo en su libro.
De acuerdo con información delDaily Mail, estas declaraciones habrían sido rápidamente contradichas por miembros delPalacio de Buckingham, quienes aseguraron que Harry únicamente se encargó de realizartareas administrativasy que, en ningún momento, habría estado en elcampo de batalla, pero la confesión (ya fuera cierta o falsa) estaba hecha y, como era de esperarse, la noticia no fue bien recibida por los miembros deAl Qaeda, quienes en días recientes enviaron una brutal advertencia al esposo deMeghan Markle.
Todo ocurrió a través de la última edición de la revistaYihadista One Unmah, donde el grupo incitó a sus lectores a “vengarse” del hijo menor deCarlos III, enviándole así un mensaje directo al soberano: “Sería una oportunidad para que la Corona británica se vengue de su hijo disidente reduciendo el costo de asegurarlo, y para dar paso a las manos islámicas para que sean ellas las que tomen su justa retribución, ya que los crímenes no caen por estatus de limitaciones, y los hombres correctos corren tras él, y alabado sea Alá, Señor de los Mundos”.
En su comunicado, Al Qaeda apeló a laONU, citando laConvención de Ginebra, al tiempo que mostraban su furia en contra de la “distorsionada autoridad moral de Reino Unido”, a quienes tacharon de “racistas”, por creer que están “encima de los demás humanos”, a quienes ven como “peones y piezas de ajedrez que el inglés puede quitar de la faz de la tierra cuando quieran y deseen una matanza”.
Fuentes: Tribuna