Reino Unido.-No fue una sorpresa para los súbditos y fanáticos de la familia real que elrey Carlos IIIeligiera nombrar aMichael Dixoncomo director médico de los Windsor. Un papel prestigioso para el hombre de 71 años, considerado un gurú de lahomeopatíay la medicinaholísticabritánica. El médico personal del soberano, Dixon, es un habitual en los viajes de Carlos desde Kenia a Alemania.

ElSunday Times, que se hace eco de la noticia del nombramiento, recuerda que la pasión de la monarca por la medicina alternativa no es nueva. Corría el año 2006 cuando el entonces príncipe de Gales dijo en un evento de laOMSen Ginebra: “Los gobiernos deben abandonar su enfoque tradicional de la salud”. Ya a la edad de 34 años, en 1982, durante un discurso público como presidente de laAsociación Médica Británica, había argumentado que uno de los rasgos “menos atractivos” de varios organismos e instituciones profesionales era la “sospecha profundamente arraigada” y la “hostilidad abierta” hacia las prácticas “poco ortodoxas y no convencionales”. La medicina moderna, dijo, era como la “famosa torre de Pisa, ligeramente desequilibrada”. Palabras que en ese momento levantaron polémica y generarondecepciónen la comunidad científica, mientras que los partidarios de la homeopatía y los curanderos habían enviado cartas de estima y apoyo a Carlos.

  • ¿Quién es Michael Dixon?

Originario deDevon, un condado en el suroeste de Inglaterra, Dixon estudiópsicologíayfilosofíaen Oxford antes de dedicarse a la profesión médica. Según el periódico británico, Dixon se “giró” hacia la homeopatía después de invitar a un curandero cristiano a su clínica. Le convenció el método del curandero que colocaba sus manos cerca del paciente y las movía muy lentamente a lo largo de su cuerpo. Un tratamiento que ayudaría a un paciente a superar una enfermedad crónica.

La figura de Dixon, polémica para muchos, ha desatado el descontento en torno al soberano. Eso permitió al médico organizar una conferencia con un grupo de homeópatas dentro delPalacio de Buckingham.Entre los participantes se encontraba Tony Pinkus, un farmacéutico censurado por la autoridad sanitaria oficial británica por proponer tratamientos consideradosfalsospara lameningitis infantil.

La cercanía de Carlos a Dixon también podría crearleproblemas “políticos”en la COP28 de Dubái, donde el rey, que siempre ha estado comprometido con las cuestiones medioambientales, voló en jet privado. En un delicado equilibrio de intereses en el que la ciencia se utiliza como baluarte para demostrar los efectos del cambio climático, las simpatías de Carlos hacia algunas ramas “no convencionales” corren el riesgo de convertirlo en un blanco fácil para sus detractores.

Fuente: Tribuna Sonora