Estados Unidos.-En un hecho alarmante que ha conmocionado a la comunidad, una mujer identificada comoLakesha WoodsWilliams,de29 años de edad,fue detenida por las autoridades deTexas, Estados Unidos,luego de presuntamente abandonar a sus dos hijos menores para embarcarse en un crucero con destino aPuerto Rico.La mujer dejó a los niños, de 8 y 6 años de edad, en su hogar, sin la supervisión de un adulto, mientras ella disfrutaba de unas vacaciones.
La situación fue descubierta gracias a la alerta de los vecinos, quienes notaron la ausencia prolongada deLakesha Woodsy la presencia solitaria de los niños en la vivienda. Tras recibir la denuncia, la policía acudió al lugar y encontró a los pequeños viviendo en condiciones deplorables, rodeados de basura, restos de comida y orina, lo que evidenciaba un abandono prolongado y peligroso para su bienestar.

Según informes de USA Today, Lakesha Woods fue vista por última vez el4 de abril,cuando salió de su domicilio con sus maletas, aparentemente para iniciar su viaje en crucero haciaPuerto Rico.Sin embargo, no informó a sus familiares sobre sus planes ni dejó a nadie a cargo de sus hijos, lo que generó una situación de desamparo y peligro para los menores.
La fiscalía ha calificado el abandono de los niños como un acto grave que puso en riesgo la vida y la seguridad de los pequeños. Lakesha Woods enfrentará cargos por abandono de menores con intención de retorno, una acción que representa un delito grave y que subraya la negligencia y la irresponsabilidad de la madre hacia sus hijos.
La detención de Woods tuvo lugar en Miami, desde donde planeaba tomar el crucero hacia Puerto Rico. A pesar de sus intentos por evadir a las autoridades y falsear su situación, fue arrestada con éxito. Durante la investigación, se descubrió que la mujer llevaba consigo una cámara web y un teléfono celular que, según sus declaraciones, utilizaba para vigilar a sus hijos a distancia, una medida insuficiente para garantizar su bienestar y seguridad.

Actualmente, la custodia de los niños ha sido otorgada a una de sus tías, bajo la supervisión de los Servicios de Protección Infantil, quienes se encargarán de garantizar su cuidado y bienestar. Es fundamental que los menores reciban el apoyo necesario para superar esta experiencia traumática y puedan recuperarse tanto física como emocionalmente.
Fuente: Tribuna