Teherán, Irán.- Después de que Irán lanzara un comunicado en el que declaraba que imponía “un control estricto” sobre el tan codiciado Estrecho de Ormuz, la mañana de este domingo se ha revelado que dos buques petroleros que trataban de cruzar por dicha vía marítima fueron obligados a retroceder ante las severas amenazas de las Fuerzas Armadas del país en el Medio Oriente, que sigue dejando en claro que no piensa rendirse en el conflicto con Israel y Estados Unidos.

Fue la propia Guardia Revolucionaria iraní, a través de la agencia Tasnim, los que informaron que emitieron advertencias a los mencionados buque, al ver que no tenían su autorización, dejando en claro que esta es una respuesta al ejercito de Donald Trump por imponer un bloqueo marítimo en contra de los puertos iraníes: “Dos petroleros que intentaban transitar sin autorización por el estrecho de Ormuz fueron obligados a dar marcha atrás esta mañana tras advertencias de las Fuerzas Armadas iraníes”.

Con respecto a la nacionalidad de los mencionados barcos petroleros que trataban de atravesar dicha vía, señalaron que eran provenientes de Botsuana y Angola, destacando que las Fuerzas Amaradas de su nación tuvieron una “intervención oportuna”, afirmando una vez más que van a imponer “un control estricto” sobre Ormuz, al ser una “vía estratégica” para el 20 por ciento del petróleo mundial.

Desgraciadamente, Irán, después de dar estas declaraciones, se informó que dos lanchas patrulleras de la Guardia Revolucionaria de Irán abrieron fuego contra un petrolero en el estrecho de Ormuz, según denunció el capitán de ese barco, de acuerdo con el Centro de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido, el incidente se produjo a unas 20 millas náuticas (37 kilómetros) al noreste de Omán, donde las lanchas iraníes se acercaron sin que se detectara ningún problema por radio y luego abrieron fuego, aunque afirmó que el barco y su tripulación están a salvo.

Fuente: Tribuna del Yaqui