Buenos Aires, Argentina.- Fernando Farías Laguna, contralmirante de la Marina mexicana, inició gestiones ante las autoridades argentinas para obtener asilo político. Esta decisión busca evitar su traslado a México, donde enfrenta cargos por el tráfico ilegal de combustibles, actividad conocida popularmente como huachicol fiscal. La aprehensión del exmilitar ocurrió recientemente en Buenos Aires, debido a una alerta roja emitida por Interpol y el uso de pasaporte falso de origen guatemalteco al ingresar a esa nación.

Epigmenio Mendieta, representante legal del señalado, expuso que existe un peligro real para su cliente. Según el abogado, el juicio en territorio mexicano carece de transparencia y parece estar diseñado para fabricar culpables mientras se protege a los beneficiarios reales del contrabando a gran escala. Mendieta afirma que las pruebas presentadas por el Ministerio Público son insuficientes y que el proceso ignora las denuncias que el propio Farías Laguna realizó en su momento ante sus superiores.

La estrategia de la defensa se apoya en la denuncia de ocultamiento de información. Se señala que tanto la Secretaría de Marina (Semar) como la Fiscalía General de la República (FGR) han negado el acceso a documentos fundamentales del expediente, escudándose en motivos de seguridad nacional. Ante esta opacidad, el exmarino envió una carta a la presidenta Claudia Sheinbaum solicitando que se ordene la entrega de los datos completos del caso.

Se nos niega el acceso a testimonios y expedientes fundamentales para la defensa”, aseguró el abogado.

Uno de los puntos más delicados del caso es la hay un testimonio escrito de un informante que perdió la vida poco después de entregar sus declaraciones. En ese documento, el testigo alertaba al secretario de Marina sobre cómo los nombres de ciertos mandos, como los hermanos Farías Laguna, eran utilizados como una pantalla para desviar la atención de los jefes operativos y financieros de la red de huachicol.

Para el equipo legal, el ocultamiento de este texto es una prueba de que la acusación de debe a motivos ajenos a la justicia y busca silenciar a quienes conocen los nexos reales del poder con el mercado negro de combustible. Actualmente, Farías Laguna permanece a disposición del Poder Judicial argentino, donde deberá enfrentar primero los cargos locales por usurpación de identidad antes de que se resuelva la petición de extradición y su solicitud de protección política.

Fuente: Tribuna del Yaqui