Moscú, Rusia.- Siete ciudadanos de Honduras que viajaron a Rusia tras una oferta de trabajo engañosa recibieron ayuda por parte de la Cancillería. Actualmente, cinco de ellos se encuentran bajo resguardo en un sitio seguro tras salir de un entorno donde estaban contra su voluntad. Los otros dos están bajo custodia de las autoridades locales mientras se gestiona su situación legal. El grupo fue contactado por un particular que les prometió empleo, pero luego cortó toda comunicación, dejándolos a su suerte en un país extranjero.

La noticia llegó a la Embajada de Honduras en Rusia el pasado 29 de abril de 2026. A partir de ese momento, se pusieron en marcha las tareas de búsqueda para dar con el paradero de los migrantes. La intención era corroborar su estado de salud y ofrecerles el apoyo necesario sin demora. El reporte gubernamental indica que la situación de vulnerabilidad se detectó a tiempo para evitar que los riesgos pasaran a mayores.

El punto más relevante de este proceso es que la mayoría de los afectados ya está a salvo. “Cinco de los siete hondureños lograran salir del lugar donde permanecían en condiciones contrarias a su voluntad”, señala el texto emitido por la Secretaría de Relaciones Exteriores y Cooperación Internacional. Estos hombres ahora descansan en un espacio adecuado, recibiendo acompañamiento constante, para que recuperen la tranquilidad tras vivir momentos de mucha incertidumbre.

Dos de los integrantes del grupo siguen en una instalación en la ciudad de Moscú, pero ahora retenidos por las autoridades rusas. Se mantiene un diálogo constante con el fin de asegurar que sus derechos humanos sean respetados en todo momento.

¿Qué pretendían hacer con ellos?

Los ciudadanos que lograron escapar por sus propios medios fueron identificados como Yimi Alexander Baca, Marvin Sair Baca, Olvin David Banegas, Ricardo Alfredo Banegas y Luis Alonso Dubón. Los afectados narraron que les quitaron sus pasaportes y fueron presionados para formar parte del ejército ruso, en medio del conflicto con Ucrania, una situación que calificaron como un intento de reclutamiento forzado.

La persona señalada como responsable de llevarlos allá es Bismar Antonio Argueta Vásquez, quien les ofreció un puesto de trabajo que resultó ser una mentira y desapareció poco después de que los hombres llegaron al país europeo.

La Cancillería hondureña busca aclarar lo ocurrido para evitar que otros caigan en manos de personas que mienten con fines oscuros. Es vital que cualquier propuesta de este tipo pase por un filtro del Estado antes de que los ciudadanos decidan emprender el viaje. 

Fuente: Tribuna del Yaqui