Washington, Estados Unidos.- Sean Duffy, secretario de Transporte de Estados Unidos, rechazó otorgar fondos federales a las aerolíneas de bajo costo que solicitaron un rescate tras el cierre de Spirit Airlines. La postura se produce después de que estas compañías presentaran una petición de 2.500 millones de dólares y propuestas de alivio fiscal al gobierno estadounidense.

Duffy enfatizó que cualquier respaldo estatal a la industria aérea debe considerarse como el último recurso disponible. Su declaración cierra la puerta a las gestiones que realizaban las aerolíneas de bajo costo buscando apoyo federal directo. El funcionario no especificó los nombres de las compañías que presentaron la solicitud de rescate.

La quiebra de Spirit Airlines en noviembre de 2024 dejó a miles de pasajeros varados y desencadenó una cascada de problemas para el sector de aerolíneas de bajo costo en Estados Unidos. El cierre de la compañía, que operaba desde 1983, marcó un precedente en la industria de transporte aéreo estadounidense.

¿Cuál fue el impacto del cierre de Spirit Airlines en la industria?

Spirit Airlines operaba más de 150 rutas nacionales e internacionales antes de declararse en quiebra. La compañía transportaba aproximadamente 20 millones de pasajeros anuales en sus últimos años de operación.

Su desaparición afectó directamente a decenas de miles de empleados y dejó sin opciones de vuelos económicos a muchas ciudades estadounidenses.

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El cierre generó cancelaciones masivas de vuelos y dejó a pasajeros con boletos no reembolsables. Las autoridades de aviación civil estadounidenses iniciaron investigaciones sobre el manejo de fondos de pasajeros durante el proceso de liquidación de la aerolínea.

¿Qué argumentan las aerolíneas de bajo costo para solicitar ayuda federal?

Las compañías aéreas de bajo costo argumentan que enfrentan márgenes de ganancia muy reducidos y dependen de operaciones eficientes para sobrevivir. Señalan que el cierre de Spirit Airlines perjudica la competencia en el mercado y aumenta los precios de los pasajes para consumidores de ingresos bajos.

Las solicitudes de rescate incluyen propuestas de alivio fiscal y líneas de crédito garantizadas por el gobierno federal. Sin embargo, la administración Trump ha mostrado resistencia a estos programas, con Duffy argumentando que la industria debe resolver sus problemas mediante mecanismos de mercado.

El gobierno estadounidense otorgó rescates multimillonarios a aerolíneas durante la pandemia de COVID-19, basándose en la justificación de que la crisis fue un evento extraordinario e impredecible. Los defensores de nuevos rescates argumentan que la quiebra de Spirit genera una situación similar de urgencia sistémica.

Duffy indicó que prefiere que la industria se reorganice naturalmente mediante fusiones, adquisiciones o la entrada de nuevos competidores al mercado. Su posición refleja una filosofía de intervención gubernamental limitada en la economía, priorizando las fuerzas del mercado sobre los subsidios directos.

La próxima sesión del Congreso estadounidense podría revisar estas políticas si los legisladores presentan iniciativas para apoyar el sector de aviación civil. Mientras tanto, varias startups de transporte aéreo y aerolíneas regionales evalúan la posibilidad de expandir rutas que antes operaba Spirit Airlines.

Fuente: Tribuna del Yaqui