Moscú, Rusia.- Vladimir Putin comunicó este sábado 9 de mayo su disposición para sostener una reunión con el presidente Volodimir Zelensky, supeditando el encuentro a que se realice en una nación neutral y se fundamente en un acuerdo de paz con objetivos de largo plazo. El presidente ruso afirmó que la etapa de guerra transita hacia un posible fin, aunque advirtió que la situación mantiene su gravedad.

El mandatario de Rusia expresó ante los medios de comunicación que una reunión con su par ucraniano es una posibilidad abierta bajo premisas muy claras. Según sus palabras, “sería posible reunirse en un tercer país, pero solo si se alcanza un acuerdo definitivo sobre un tratado de paz, que debería estar diseñado con una perspectiva a largo plazo”.

Durante su charla ante la prensa, también aprovechó para cuestionar el apoyo de las potencias de Occidente a la gestión de Kiev, señalando que la confrontación “se acerca a su fin, pero sigue siendo un asunto serio”.

Sin embargo, el panorama en el terreno de combate mostró una realidad distinta. En la misma fecha de estos anuncios, se registró el uso de un misil balístico Iskander y decenas de drones contra el territorio ucraniano. Esta acción militar se produjo en el marco de los días de cese al fuego que habían sido planteados por el mandatario estadounidense Donald Trump.

Los informes indican que los bombardeos afectaron principalmente las regiones de Sumy y Odesa. En estos lugares se lamentó la pérdida de tres vidas humanas, figurando entre los fallecidos un padre y su hijo, además de un herido.

La Fuerza Aérea de Ucrania comunicó que, aunque nueve proyectiles alcanzaron seis puntos distintos, el sistema de defensa logró neutralizar 34 de los 43 drones enviados por Moscú.

Los servicios de auxilio y el personal de emergencias se movilizaron para controlar los incendios en las viviendas de los ciudadanos. Ante la sospecha de nuevos ataques, los rescatistas se trasladaron a zonas de mayor seguridad tras realizar sus tareas iniciales.

Fuente: Tribuna del Yaqui