Pekín, China.- El Gobierno de China confirmó que el presidente de Estados Unidos (EU), Donald Trump, realizará una visita oficial al país asiático del miércoles 13 al viernes 15 de mayo de 2026 por invitación del mandatario chino Xi Jinping. El encuentro ocurrirá en medio de tensiones comerciales, disputas tecnológicas y conflictos internacionales relacionados con Irán y Taiwán.
La confirmación fue emitida por la Cancillería china apenas dos días antes del inicio del viaje, luego de que la Casa Blanca anticipara que la visita ocurriría durante esas fechas. Pekín mantuvo silencio oficial hasta esta semana, como suele ocurrir con visitas diplomáticas de alto nivel.
La reunión marcará el primer viaje de un presidente estadounidense a China desde la visita realizada por el propio Donald Trump en 2017, durante su primer mandato.

Esta sería la segunda visita de Trump a China. Foto: Twitter
Trump visita a China: Contexto internacional
El encuentro entre Trump y Xi Jinping se realizará en un contexto de estabilidad frágil entre las dos mayores economías del mundo. Durante los últimos meses, Washington y Pekín protagonizaron una guerra arancelaria que llegó a generar restricciones equivalentes a un embargo comercial de facto.
La visita también ocurre después de la tregua comercial acordada por ambos gobiernos en octubre pasado durante una reunión en Busan, Corea del Sur. Ese acuerdo permitió reducir parte de la presión arancelaria y reactivar algunas compras chinas de productos agrícolas estadounidenses.
Un dato relevante es que el viceprimer ministro chino He Lifeng y el secretario del Tesoro estadounidense Scott Bessent sostendrán negociaciones comerciales en Seúl antes de la llegada de Trump a China.
¿Qué temas discutirán Trump y Xi Jinping?
La agenda bilateral incluirá temas comerciales, tecnológicos y geopolíticos. Entre los puntos prioritarios aparecen los aranceles, las restricciones a exportaciones de tecnología avanzada y la situación internacional relacionada con Irán.
Washington endureció recientemente los controles sobre exportación de chips avanzados para inteligencia artificial (IA), mientras China aceleró su estrategia de autosuficiencia en semiconductores y componentes críticos. Otro tema clave será Taiwán, territorio cuya soberanía reclama Pekín y que China considera un asunto central en su relación con Estados Unidos (EU). El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, adelantó recientemente que la isla será parte de las conversaciones entre ambos mandatarios.
Además, Trump afirmó la semana pasada que abordará directamente con Xi Jinping el conflicto en Irán, especialmente por el impacto energético que podría generar para China, uno de los principales compradores de petróleo de la región del golfo Pérsico. Cabe recordar que China ha condenado los ataques de Estados Unidos e Israel contra territorio iraní y mantiene una postura a favor del diálogo diplomático.
El embajador chino ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Fu Cong, advirtió recientemente que el posible cierre del estrecho de Ormuz podría colocarse inevitablemente en el centro de las conversaciones entre Trump y Xi.
¿Cómo llegan China y Estados Unidos a esta reunión?
Ambos gobiernos llegan a la reunión tras varios meses de negociaciones comerciales y disputas estratégicas. En marzo pasado, delegaciones de ambos países sostuvieron una ronda de conversaciones en París, donde discutieron temas relacionados con tierras raras, energía, aviones y déficit comercial. También se abordó la posible creación de una especie de “junta de comercio” destinada a gestionar los intercambios económicos entre ambas potencias.
La visita de Donald Trump a China será observada por mercados internacionales y gobiernos aliados debido al impacto económico y político que puede generar en la relación bilateral más influyente del escenario global actual.
Fuente: Tribuna del Yaqui
