El primer periodo vacacional del año tiene un efecto favorable en varios aspectos; entrando el año, se experimentan sensaciones entre lo que la nostalgia nos ofrece y el agotamiento por las actividades sociales, características del cierre del año previo y las celebraciones que la enmarcan, unido al “golpe” económico que se padece ante la generosidad con los regalos, las prendas que se lucen en dichas fechas y lo que implica despedir el año “con bombo y platillo”.

La cuesta de enero llega, y el primer respiro que se percibe en materia de activación de “los dineros”, en lo mínimo, es en la fiesta del Día de Reyes, donde todos hacen lo posible por celebrar de cualquier forma la “partida de la rosca”, y es donde el comercio local del municipio inicia un despunte en la dinámica del comercio, donde panaderías, pastelerías y reposterías, además de supermercados, aprovechan la temporada para ofrecer las tradicionales roscas o bien, ofertar aquellas que pueden ser calificadas como de fina repostería, pero ahora sí, que “para todos hay”; al mismo tiempo, en las tiendas de la esquina, se aprecia la venta en aumento de productos que, como consecuencia ante la necesidad del acompañamiento del trozo de rosca, el chocolate, el café, el atole, el “chapurrado” o el refresco, elevan su demanda.

Las estadísticas, en términos generales, acorde a lo dado a conocer por la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo, el impacto fue este 2026, de 26,136 millones de pesos con un incremento en relación al año anterior del 8 por ciento, únicamente en esta fecha, a nivel nacional. Posterior a esta tan rápida, llega el día de los tamales que, por consecuencia de la festividad previa a esta, quien saca el “mono” en la rosca, que representa al niño Jesús, deberá invitar los tamales en el santoral de la Candelaria, siendo el 02 de febrero; es este el segundo bloque de la reactivación comercial desde lo nacional hasta lo local, donde se demarca un despunte en las micro y pequeñas empresas, así como el comercio ambulante, con la venta de los tradicionales tamales.

Los indicadores a nivel nacional definen un alza considerable en la venta de maíz, acorde a los registros por el sector económico; en esta fecha se triplican las estadísticas en la comercialización de los tamales, significando que quien vende en promedio 100 tamales por día, venderá 300 solo por esta festividad tan arraigada en las costumbres de los mexicanos.

CONCANACO saca en promedio el gasto de entre 60 y 120 pesos por persona, solo en determinación de quién vaya a comprar tamales para su degustación; dejando en claro que el precio por tamal en esta localidad oscila entre los 20 y 40 pesos y, por consecuencia, la derrama en dinero por esta fiesta, este 2026, fue de 400 millones de pesos, englobando todo lo que en la cultura de celebración se lleva a cabo en esta parafernalia.

En referencia a la propuesta de cuáles son los periodos que no cesan, que van dándole acelere a la economía del país y, por ende, a las localidades como Ciudad Obregón, llegamos a lo que representa la Semana Santa, como el mecanismo de actividades comerciales más fuerte, entre los periodos antes mencionados; en primera, este lapso del tiempo varía; puede ser que la conocida también como Semana Mayor caiga en el mes de marzo, o que caiga en abril o, como en este año 2026, conjuntamente en este par de meses, y esto es debido a que esta conmemoración de la fe se apega al calendario lunar, que se celebrará en principio el primer domingo después del registro de la primera luna llena después del equinoccio, que se registra en el hemisferio norte entre el 20 o el 21 de marzo; como efecto, entonces, los organismos económicos de cualquier sector deberán estar preparados para asumir lo que significa en el comportamiento de oferta y demanda de un sinfín de productos y servicios, en lo que significa esta temporada y las implicaciones que trae en el desarrollo empresarial.

La Semana Santa llega con todo, y el nivel de impacto equivale a mucho más de lo que significa el comportamiento de ventas estándar o promedio, y esto atiende a quienes se quedan en la ciudad y a todos aquellos que deciden salir de ella; la cadena de valor estará ubicada en establecimientos de todo tipo, para que se cumpla lo planeado para estas vacaciones. La demanda va para el sector automotriz en talleres para los servicios de automóviles, que se utilizarán para salir… y hasta en la venta de combustible, en las gasolineras; el sector hotelero y de hospedaje por aplicación se incrementa sobremanera; la comercialización del transporte aéreo y carretero sube al por mayor; las tiendas de ropa y accesorios suben su demanda; los súper y las tiendas de conveniencia venden al máximo productos de todo tipo… carnicerías, pescaderías, verdulerías tienden a abarrotarse; y qué decir de restaurantes y cafés incrementando su clientela.

La derrama económica que dejó este periodo en Sonora fue considerable; a Cajeme se le adjudican 21.3 mdp, generados por los cerca de 60 mil turistas que arribaron provenientes de Sinaloa, Chihuahua y B.C., ¿Se pudo haber hecho más? Sí, ya que hubo una ligera disminución en relación al 2025; en comparativa, no se puede dejar de mencionar lo que nuestra comunidad sumó a la activación del vecino municipio de Guaymas, ya que si antes se mencionó a los que llegaron… ahora toca hacer referencia a los que se fueron, y San Carlos fue la elección, 500 mdp fue la derrama económica, gracias a los cerca de 350 mil visitantes a este lugar y alrededores, vale la pena mencionar que muchos de estos turistas son cajemenses.

Nuestra localidad goza de tener una playa hermosa, conocida por muchos de quienes somos parte de este municipio. La Isla Huivulai, a tan solo 45 km de nuestra ciudad, en los tiempos de los 80 y 90 fue un emblemático punto para asistir a divertirse en amigos y familia; hoy esta área, se encuentra cerrada, por cuestiones jurídicas que discuten su propiedad, pero, ¿qué sería de la posibilidad de volver a rescatar este lugar y desarrollar infraestructura propia para la competencia de este municipio con otros?

Acercarse un poco a inventariar cuáles son las oportunidades, que enmarcan algunas fechas desde que inicia el año para ser aprovechadas por quienes se dedican a los negocios, es parte de la visión estratégica de una empresa de éxito. Al final debe reconocerse que todo tiene sentido, a partir de lo que representa el marketing o el consumismo, en la invención de festividades y celebraciones para algunos, o conmemoración para otros todo deberá aprovecharse para sumar a lo que tiene impacto en la generación del crecimiento y el desarrollo económico de toda localidad, siempre y cuando se haga con una puntual visión empresarial y con el impulso requerido por parte del Gobierno.