Rafael Delgado, Veracruz.-Durante la tarde del pasado domingo 30 de octubre, en el municipio deRafael Delgado, Veracruz, ocurrió el asesinato de una persona del sexo masculino, la cual era un guardia de seguridad privado en una empresa local, pero antes se había dedicado a formar parte de la Policía Municipal, mientras que su acompañante también dejó de existir producto de las mortíferas balas.

Los hechos transcurrieron alrededor de las 18:00 horas sobre elQuinto Barrio, de esta localidad, a unas calles de laComandancia de Policía, en el ya mencionado asentamiento, donde se suscitó una gran movilización de autoridades de las distintas órdenes de Gobierno, quienes reaccionaron ante la activación del código rojo por las múltiples detonaciones de arma de fuego en la zona.

Acordonan el sitio del crimen
Acordonan el sitio del crimen

Primeros informes mencionan que el fallecido tenía aproximadamente 35 años de edad, mientras que su acompañante pudo ser identificada como Rosalina, de 25 años de edad, quienes desafortunadamente ya no respondieron a los primeros auxilios de los paramédicos de Cruz Roja Mexicana, quienes determinaron que ya no tenía signos vitales, por lo que a los pocos minutos se retiraron.

Autoridades llegan al sitio del crimen
Autoridades llegan al sitio del crimen

Hasta el lugar acudieron los agentes en activo de laPolicía MunicipalyEstatal, quienes se encargaron del resguardo de la zona con el ya conocido cordón amarillo, para que el personal de losServicios Pericialesde laFiscalía General de Justicia del Estado de Veracruz(FGJE) iniciara con las primeras averiguaciones de ley, para intentar esclarecer el crimen a la brevedad posible.

Por el momento, se sabe que los cadáveres de ambos ya fueron enviados con rumbo hacia las inmediaciones de la morgue delServicio Médico Forense(Semefo) con sede en la ciudad de Xalapa, donde le realizarán su respectiva necropsia de rigor, además de los trámites legales correspondientes por homicidio, con el fin de intentar dar con los responsables del lamentable hecho violento.

Fuente: Tribuna