Monterrey, Nuevo León.-Durante la noche del pasado viernes 6 de enero, en la ciudad deMonterrey, Nuevo León, ocurrió el asesinato de una persona del sexo masculino, la cual viajaba en una motocicleta al momento de que fue privado de la vida, sin contar con datos extras sobre su identidad y sus generales, a los cual habría que espera a informes de los agentes.
Los hechos se registraron alrededor de las 20:00 horas, sobre los cruces de las callesSector PopularyDe las Uniones, en la coloniaTierra Propia, en el ya mencionado asentamiento, donde se suscitó una gran movilización de autoridades de los diferentes niveles de Gobierno, quienes reaccionaron de forma oportuna ante la activación del código rojo, por las múltiples detonaciones en la zona.

Primeros informes mencionan que el ahora occiso era un menor de edad, mismo que apenas contaba con 16 años, el cual circulaba a bordo de su motocicleta cuando desconocidos le dispararon en múltiples ocasiones para posteriormente huir sin dejar rastro alguno en los alrededores, a la espera de nuevas actualizaciones sobre la evolución del caso.
Por su parte, los paramédicos de Cruz Roja Mexicana a su arribo determinaron que ya no tenía signos vitales, por lo que al final solo procedieron en retirarse, dejando todo en manos de los especialistas forenses, quienes se encargaron de su resguardo en la zona.
Hasta el lugar del crimen llegaron los agentes de las distintas corporaciones policíacas, quienes se encargaron del resguardo de la zona, todo para que el personal de losServicios Pericialesde laFiscalía General de Justicia del Estado de Nuevo León(FGJE) iniciara con las primeras indagatorias, además de la apertura de una nueva carpeta de investigación.
Por ahora, se conoce que el cadáver del menor de edad, ya fue trasladado hacia las inmediaciones de la morgue delServicio Médico Forense(Semefo) con sede en la ciudad de Monterrey, donde le practicarán su respectiva necropsia de ley, además de los trámites legales correspondientes por homicidio, a la espera de que familiares vayan a reconocerlo.
Fuente: Tribuna