Acapulco, Guerrero.-Durante la mañana de este jueves 4 de mayo, en el puerto deAcapulco, Guerrero, ocurrió el asesinato de una persona del sexo masculino, quien era de oficio un vendedor de bolillo, el cual quedó tendido sobre la banqueta, donde tuvieron que intervenir los agentes policíacos, mismos que a su arribo no lograron la aprehensión de un responsable, pues estos huyeron sin dejar rastro alguno.

Los hechos se registraron alrededor de las 08:05 horas, sobre las calles de laUnidad Habitacional Fovissste, en la ya mencionada demarcación guerrerense, donde se suscitó una gran movilización de autoridades de las diferentes órdenes de Gobierno, quienes reaccionaron ante la activación del código rojo debido a que personas armadas terminaron con existencia de un comerciante, mismo que quedó tendido en la vía pública.

Acordonan el sitio del crimen
Acordonan el sitio del crimen

Primeros informes mencionan que el ahora occiso contaba con unos 30 años de edad, vestía bermuda de mezclilla y playera blanca, el cual yacía tendido boca arriba sobre la banqueta, a un costado de un puesto de tacos que estaba cerrado, donde estuvieron presentes los paramédicos deCruz Roja Mexicana, quienes a su arribo determinaron que nada se podía hacer para salvarle la vida.

Hasta el lugar del crimen llegaron los agentes de las distintas corporaciones policíacas, quienes resguardaron el sitio, todo para que el personal de losServicios Pericialesde laFiscalía General de Justicia del Estado de Guerrero(FGJE) iniciara con las primeras averiguaciones, además de la apertura de una nueva carpeta de investigación para poder encontrar a un responsable tras lo ocurrido.

Por ahora, se conoce que el ahora occiso ya fue enviado hacia las inmediaciones del anfiteatro delServicio Médico Forense(Semefo) con sede en la ciudad de Acapulco, donde se le realizará su respectiva autopsia de rigor, además de los trámites legales correspondientes por homicidio, a la espera de nuevas actualizaciones por parte de los agentes policíacos encargados en el caso.

Fuente: Tribuna