San Luis Potosí, San Luis Potosí.-Durante la tarde de este miércoles 14 de junio, en el municipio deSan Luis Potosí, sujetos armados terminaron con la existencia de una persona del sexo masculino, la cual se encontraba arriba de un automóvil cuando desconocidos lo acribillaron, esto para después escapar a toda velocidad, burlando a las autoridades, que no pudieron hacer nada tras el terrible acontecimiento.
Los hechos se registraron alrededor de las 13:00 horas, sobre el estacionamiento del establecimiento comercia Bodega Aurrera en laAvenida los Pinos, esto en la ya mencionada demarcación potosina, donde se suscitó una gran movilización de autoridades de las diferentes órdenes de Gobierno, quienes respondieron ante la activación del código rojo por detonaciones de arma de fuego las cuales terminaron con la existencia de un conductor.

Primeros informes mencionan que la víctima recibió varios impactos de bala mientras se encontraba en el asiento del conductor a bordo de su vehículo, unFiatcolor café, donde estuvieron presentes los paramédicos deCruz Roja Mexicana, los cuales a su llegada determinaron que nada se podía hacer para salvarle la vida, es por ello que al final todo el trabajo quedó a cargo de los especialistas forenses.
Hasta el lugar de los hechos acudieron los agentes de laPolicía MunicipalyEstatal, quienes delimitaron el perímetro colocando el cordón de color amarillo, todo para que el personal de losServicios Pericialesde laFiscalía General de Justicia del Estado de San Luis Potosí(FGJE) comenzara con las primeras averiguaciones de rigor, además de la apertura de una nueva carpeta de investigación para poder dar con el agresor.
Por ahora, se conoce que los dos cadáveres ya fueron enviados con rumbo hacia las instalaciones de la morgue delServicio Médico Forense(Semefo) con sede en la ciudad deSan Luis Potosícapital, donde se le practicará su respectiva autopsia de ley, además de los trámites legales correspondientes, a la espera de que sus familiares acudan a reconocer el cuerpo en el depósito de cadáveres.
Fuente: Tribuna