Ciudad Obregón, Sonora.-Además de los golpes de calor, lainseguridady estar expuestos constantemente a los accidentes, repartidores de comida suman una nueva amenaza; al infiltrarse grupos criminales a su oficio.
El martes, la Mesa Estatal de Seguridad del Estado de Sonora informó que, elementos deSedenayPolicía Estatalaseguraron en Cajeme a una persona que se hacía pasar como repartidor de una aplicación de comida con mil 300 envoltorios dedroga.
- Un camuflaje fácil
Jesús Acosta, quien se desempeña como repartidor en dos aplicaciones, comenta que dicha noticia no le sorprende, al contrario “se veía venir”, pues realmente es sencillo contar con una mochila de repartidor, ya que en todas partes las venden.
Desafortunadamente no me sorprende lo que pasó, porque la verdad cualquiera puede comprar una mochila deUber EatsoDidi Food, las encuentras en tianguis, en Marketplace, o bien se la compras a alguien de segunda mano. Entonces una vez adquirida y si tienes una moto, listo ya puedes hacerte pasar por un repartidor”.
Aunque son una gran cantidad de personas las que se ganan la vida con dicho oficio, Jesús comenta que no existe un distintivo para saber quién realmente está cumpliendo con su trabajo y quien solo está ‘camuflajeado’, el único diferenciador que hay es mostrar el perfil laboral desde la aplicación registrada, y para eso se tiene que detener el involucrado.
Por otra parte, confiesa que un repartidor pocas veces es detenido por las autoridades, pero ahora con la noticia, es probable que los policías se pongan más estrictos en cualquier anomalía que valoren.
La realidad es que a un repartidor lo detienen poco, aunque existan retenes, casi no nos molestan, porque saben que tenemos que llevar la comida a tiempo, pero ahora con esto, entiendo que las cosas puedan cambiar, y ni modo, eso traerá comoconsecuenciaque la comida del cliente no llegue a tiempo”, comentó el cajemense para TRIBUNA.
- Un sinfín de problemas
Aparte de Jesús Acosta, el también repartidor de comida,Antonio Segura, dijo que lamentablemente lo sucedido el martes enCiudad Obregón, es otra amenaza con la que tendrán que enfrentarse.

“Ahora imagínate que nos paren por todo, o bien que salgan a la luz más casos similares, eso nada más saca a relucir lo complicado y realmente difícil que es ser repartidor en Obregón”.
“Estamos expuestos a asaltos constantemente, de hecho, procuramos no ir a algunas colonias como laMéxico,LibertadoCajeme, en la noche; hay aplicaciones que nos marcan esos lugares como zonas peligrosas”.
Pero además de los asaltos, el desconocimiento e incumplimiento de la cultura vial que tienen los conductores y la falta de mantenimiento de señalizaciones, también se convierten en un riesgo latente para los repartidores.
Estamos expuestos a sufrir un accidente, y en nuestro trabajo eso es muy grave, ganamos dinero diario, y un día que no se trabaje afecta severamente nuestro bolsillo”, puntualizó Antonio.
Fuente: Tribuna