Ciudad de México.-En un relato estremecedor, la abogada penalistaMiriam Solaresha compartido detalles de uno de los casos más impactantes que enfrentó durante su tiempo en laFiscalía de Iztapalapa.La historia de una niña de apenas 4 años, que en 2005 fue víctima de abuso por parte de su hermano mayor y su esposa, ha conmocionado a la opinión pública.

La abogada, en una entrevista para el podcastRelatos Forenses,reveló que el caso llegó a su conocimiento cuando la pequeña ingresó al hospital con graves lesiones en todo su cuerpo. Las imágenes del expediente mostraban heridas que parecían reflejar una intensa pelea de boxeo, evidenciando la brutalidad de los hechos ocurridos entre2005y2006.

La niña, en conversación con la abogada, confesó que su hermano mayor la sometía a un tipo de baile llamadocolofox,utilizado como una forma de encubrir los abusos sexuales sufridos. Utilizando muñecos anatómicos, la menor pudo describir gráficamente los actos a los que fue sometida, dejando claro que había sidovíctima de abuso sexual.

La madre de la niña, en un giro escalofriante, confesó que el hermano mayor llevó a la pequeña a su casa por quince días, asegurando que pasarían tiempo en familia junto a su esposa. Sin embargo, al regreso, la madre se encontró con su hija gravemente lesionada, llevándola de inmediato al hospital y desencadenando unainvestigación.

Durante el proceso, se descubrió que la pequeña fue golpeada con un cinturón y sufrió quemaduras causadas por una plancha, todo perpetrado por su hermano y su esposa. Los criminales intentaron huir, pero fueron detenidos cuando trataban de abandonar la ciudad.

El hombre, de36 años,fue condenado a más de20 añosde prisión por sus atroces acciones. La madre, por su parte, perdió la custodia de la niña temporalmente y, finalmente, de manera permanente, quedando a la espera de ser acogida por otro núcleo familiar.

Este escalofriante suceso resalta la importancia de abordar la violencia intrafamiliar y proteger a los más vulnerables. La abogada Solares compartió esta historia como un recordatorio de la dureza de su labor y la urgencia de seguir trabajando para erradicar la violencia de género.

Fuente: Tribuna