Culiacán, Sinaloa. –El estado de Sinaloa atraviesa una de sus peores crisis deviolenciaa raíz de los enfrentamientos entre las facciones deLos Chapitos, hijos deJoaquín ‘El Chapo’ Guzmán,yLos Mayos, leales aIsmael ‘El Mayo’ Zambada.A un mes de iniciados los conflictos internos, la situación se ha deteriorado rápidamente con más de 140 muertes registradas en las últimas semanas, marcando un ambiente deinseguridadytemorentre la población.
Según un agente policiaco entrevistado por el New York Times, “esto acaba de empezar”, dicha declaración refleja la percepción de que la violencia se encuentra lejos de terminar y que el conflicto podría escalar aún más, generando una ola de asesinatos y atentados que han puesto en vilo a las autoridades y a la ciudadanía.
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Esta mañana en Culiacán con varios cuerpos calcinados, cerca de El Dorado. Se aprecian al menos tres de ellos aun humeantes.
Esta es la tranquilidad que@rochamoya_y su ahijado@JuandDiosGameznos proporcionan.
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— uD83CuDF99? ??. ?í?I?O ®uD83CuDDF2uD83CuDDFD? ?? (@Mr_Civico)October 7, 2024
Para quien no lo sepa, el estallido de la violencia comenzó tras la supuesta traición de Joaquín Guzmán López, hijo de ‘El Chapo’ Guzmán, contra su padrino y líder de la facción rival, ‘El Mayo’ Zambada. Según las versiones que circulan, Guzmán López emboscó, secuestró y entregó a ‘El Mayo’ a las autoridades estadounidenses, lo cual provocó la captura de ambos en territorio estadounidense a finales de julio.
Sin embargo, fue a inicios de septiembre cuando la tensión alcanzó un punto crítico: las facciones rivales delCártel de Sinaloacomenzaron a enfrentarse por el control de las plazas y las rutas del narcotráfico, desatando tiroteos en colonias de lujo, ataques con autos quemados y asesinatos a plena luz del día.
Es necesario señalar que la violencia desatada no solo ha alterado la seguridad de Sinaloa, sino también la rutina de sus habitantes. Culiacán, la capital del estado, ha sido escenario de múltiples crímenes, desde cuerpos tirados en la calle hasta vehículos con mensajes intimidatorios. La reciente aparición de una camioneta con la leyenda “Bienvenidos a Culiacán” y cinco cadáveres en su interior frente a un puesto de tacos ha sido uno de los incidentes más impactantes. Ante estos hechos, la población ha optado por no salir de sus casas al anochecer y, en muchos casos, los padres han dejado de enviar a sus hijos a las escuelas por miedo a que sean víctimas colaterales de los enfrentamientos.
uD83DuDEA8VER PARA CREERuD83EuDD26???uD83DuDCA5 El alcalde de San Ignacio, Octavio Manjarrez, TAMBIÉN fue DESPOJADO de su camioneta uD83DuDE99 mientras acudía al auxilio de la alcaldesa de#Mazatlán, quien fue víctima de otro asalto similar uD83DuDE31uD83DuDCA8. ¡Inseguridad sin control en#Sinaloa! Vía:@Felicitos_??…pic.twitter.com/1sNbt1HaLm
— LuisCardenasMX (@LuisCardenasMx)October 8, 2024
La situación se agrava en otros municipios comoMazatlánySan Ignacio, donde incluso los alcaldes han sido blanco de ataques. Hombres armados robaron los autos de ambos funcionarios electos, un acto que deja claro que ningún estamento del gobierno local está a salvo del alcance del crimen organizado.
El aumento de la violencia ha impactado gravemente la economía local. Culiacán, centro económico y logístico del estado, ha sufrido pérdidas estimadas en cientos de millones de dólares, según los líderes empresariales de la región. Muchos empleados han dejado de acudir a sus lugares de trabajo por el temor a ser atrapados en medio de un tiroteo, lo que ha provocado una parálisis en sectores clave de la economía local.
Rosario Salazar, una residente de 70 años de edad en el municipio deElota, a una hora de Culiacán, relató que el miedo transformó la vida cotidiana de su comunidad. “Los alimentos han dejado de llegar al pueblo, y aunque sabemos vivir con poco, el miedo es más difícil de sobrellevar”, confesó Salazar.
Ante la creciente ola de violencia, el Gobierno Federal ha desplegado a mil 100soldadospara reforzar la seguridad en las calles de Sinaloa. A su vez, elEjércitoha desarmado a la policía municipal deCuliacán, por temor a que existan vínculos entre agentes locales y miembros del Cártel de Sinaloa. Esta medida refleja la preocupación de que las fuerzas de seguridad estatales no sean capaces de manejar la situación sin la intervención directa del gobierno federal.
El gobernador de Sinaloa,Rubén Rocha Moya, afirmó que aunque la violencia rebasó a la entidad, su administración está tomando medidas para enfrentar la situación. “No está rebasado para nada el gobierno, sino al contrario: estamos cada vez teniendo mejores posicionamientos en el enfrentamiento de la violencia”, señaló Rocha Moya. Sin embargo, los sinaloenses no comparten su optimismo y ven con escepticismo las declaraciones del mandatario estatal, pues la inseguridad parece estar lejos de ceder.
Fuente: Tribuna