Ciudad de México. –La noche del pasado martes 10 de febrero de 2026, el mundo de la música mexicanavolvió a vestirse de luto,luego de que desde tempranas horas comenzara a trascender la noticia de la fatídica muerte deJuan Carlos Santiago, un músico originario deCiudad de Méxicoque, según su perfil en redes sociales, se especializaba encorridos tumbados.A continuación, presentamos todos los detalles que hasta ahora se conocen.
De acuerdo con información de Milenio, se presume que el hombre fue asesinado en la colonia Los Olivos, en laalcaldía Tláhuac,Ciudad de México. Al parecer, había salido acomprar bebidas alcohólicasy lo que parecía una actividad normal terminó en una discusión con otra persona, misma que escaló hasta el punto en que el agresorle disparó en la cabeza,provocando su muerte inmediata.
Hasta el momento de la elaboración de esta nota, se desconocen mayores detalles sobre el supuesto crimen; además, laFiscalía General de la Repúblicano se ha pronunciado sobre el asunto. Sin embargo, como siempre, en nuestro medio de comunicación estaremos al pendiente decualquier actualizaciónque surja en las próximas horas, siempre a través de fuentes oficiales y confiables.

Evidentemente, este caso ya está provocando que en todas las redes sociales los fanáticos del joven comiencen a alarmarse y a llenar su perfil de Facebook conmensajes de lamentación. Cabe destacar que Juan Carlos se fue consolidando en esta industria tan difícil a partir de sus trabajos conAfroSan y sus Centenarios,así como también gracias a sus colaboraciones conLos Pilotos del Terre,logrando hacerse un espacio dentro del género de los corridos tumbados y narcocorridos.
“Hasta el cielo, compa Carlitos,Dios te tenga en su santa gloriay pronta resignación para tu familia. Mejor conocido como Juan Carlos Santiago Galván, de AfroSan y sus Centenarios,cantante y compositor… fueun placer tocar contigo“, escribió Daniel Vega en su despedida, refiriéndose a un artista que ya era considerado con gran potencial dentro del movimiento de los narcocorridos.
Fuente: Tribuna del Yaqui
