Nueva York, Estados Unidos.- Un vehículo de la Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA, por sus siglas en inglés) sufrió un incendio que terminó en una explosión la tarde de ayer martes 19 de mayo en el Bajo Manhattan, de Nueva York, justo en las cercanías de la escultura del Toro de Wall Street.

El hecho, capturado en video por los presentes, provocó grandes llamas y humo en el distrito financiero neoyorquino. Según reportes locales, los cuerpos de bomberos y la Policía atendieron la emergencia cerca de Broadway y Stone Street, logrando apagar el fuego en pocos minutos.  Actualmente, las causas del fuego están bajo investigación por parte de las autoridades.

 

 Las redes sociales se llenaron de grabaciones donde se apreciaba el fuego devorando la unidad. ABC 7 NY confirmó que las fuerzas de seguridad y el departamento de bomberos acudieron al sitio aproximado de Broadway y Stone Street tras recibir las alertas poco antes de las 18:00 horas.

Univisión+ señaló que el fuego se contuvo sin que existieran lesionados. La zona fue despejada mientras los equipos de emergencia trabajaban en apagar las llamas. Aunque el estallido asustó a los presentes, el orden se restableció después de que los bomberos completaran sus tareas de enfriamiento.

Un accidente muy similar

El sitio web del FBI recordó que este percance es muy similar al ocurrido el 16 de septiembre de 1920, Wall Street sufrió un atentado masivo. Al mediodía, un transporte de tracción animal estalló frente al edificio de J.P. Morgan & Co. En esa ocasión, 38 personas murieron y más de 200 resultaron heridas por la onda expansiva.

Ese suceso histórico se reconoce como un acto de terrorismo de gran escala para su tiempo, sembrando el pánico en la estructura financiera de la nación. El carro utilizado en 1920 llevaba casi cien kilogramos de dinamita y 230 kilos de restos metálicos que actuaron como metralla. 

La explosión ocurrió cuando los empleados salían a su hora de la comida, afectando seriamente a la Bolsa de Nueva York (New York Stock Exchange) y al Federal Hall. Las ventanas de muchas oficinas acabaron hechas pedazos, dejando una marca permanente en la historia de la calle.

Fuente: Tribuna del Yaqui