Ciudad Obregón, Sonora.-Pese a que de acuerdo alRegistro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas(Rnpdnl), enCajemese tiene registro de 566 personasdesaparecidasy no localizadas y solo el reporte de 26 personas localizadas sin vida, los apoyos para realizar los trabajos de los diferentes colectivos de búsqueda, provienen principalmente de la propia ciudadanía, señaló el grupoRastreadoras de Ciudad Obregón.
En entrevista exclusiva paraTRIBUNA,Juanita Aguirre AvitiayFrancys Melissa Ruiz Álvarez, integrantes del colectivo, relataron la importancia de su labor en los trabajos de búsqueda, así como las dificultades y poca información que se tiene del duro trabajo que realizan de manera voluntaria.
- Falta de apoyos
Juanita Aguirre señaló que la principal causa de la formación de los distintos colectivos ha sido la falta de resultados por parte de las autoridades. “Sé que no solo mi hermano está desaparecido, hay muchos en aquí enCiudad Obregón, y si en la próxima búsqueda no encuentro a mi hermano, pero encontramos a otro, será una bendición, y no porque nos alegre encontrar a unmuerto, sino porque lamentablemente es lo más seguro que podemos tener, el saber que nuestro familiar ya no está desaparecido, y eso es lo que me motiva salir a cada búsqueda, el encontrar a tanto desaparecido que hay aquí y darle con eso, paz a una familia”.
Asimismo, explicó que, pese a los apoyos prometidos por los diferentes gobiernos, estos aún son escasos, pero reconociendo que, en el tema de seguridad, se ha tenido una buena atención. “Cuando programamos una búsqueda, nos asignan elementos para que nos apoyen con el cuidarnos, y es que, generalmente los trabajos son en terrenos alejados, donde además de estar en despoblado, se corre el riesgo de ataques de animales o algún imprevisto”.
Todas las personas deben de tener el mismo valor ante las autoridades, no importa si es un drogadicto, un indigente o un profesionista, todos deben de ser buscados por igual, porque en cada caso hay una familia que ocupa respuestas”, finalizó Juanita Aguirre.
Por su parteMelissa Ruiz, añadió que como colectivos no piden que las autoridades realicen el trabajo por ellas, sino que se tenga el apoyo con herramientas o equipo. “Nuestro trabajo es voluntario, pero si es muy cierto que, con equipo adecuado, podríamos realizar mejores búsquedas, la ciudadanía es la que nos ha respaldado, si salimos abotearcuando de plano ya no tenemos agua o para la gasolina, incluso para la comida de las voluntarias en las búsquedas, aunque hay lugares donde nos donan comida, no podemos estar siempre pidiendo, entre todas llevamos guisos y nos compartimos, así como a los agentes que nos asignan, porque ellos también comen”.
Del mismo modo, detalló que aun cuando el municipio en ocasiones les facilita una retroexcavadora, no es muy frecuente y solo la prestan por un par de horas. “Hemos metido solicitudes al municipio par que se retomen losapoyos, pero no hay avances fuera de las promesas”. El colectivo está integrado en su mayoría por madres, esposas, hermanas e hijas cuyas vidas cambiaron tras sufrir la desaparición forzada, de algún familiar, compaginando sus actividades diarias con los trabajos de búsqueda y apoyo a otras víctimas.
Fuente: Tribuna