Ciudad de México.-El pasado miércoles, 26 de abril, el periodista,Gustavo Adolfo Infantehizo unabrutal confesiónen plena transmisión deDe Primera Mano, donde reveló que la hija deAlejandra Guzmán,Frida Sofía, habría hecho lo impensable con él y con el resto de laproducciónde su show. Dicha experiencia habría ocurrido en alguna ocasión en la que el periodista acudió a entrevistarla aEstados Unidos, lugar de residencia de la joven.
Al anécdota salió a la luz, luego de que en el programa transmitieran una nota en la queDanna Paolaconfesó tener su propiacajita feliz, en la que presuntamente tendríacigarrillos de cannabis, con el fin de relajarse. Esto provocó que se abriera el debate entre los conductores, quienes comenzaron a hablar sobre el consumo de psicotrópicos. Por su parte, Infante narró una experiencia que tuvo con la nieta deSilvia Pinal.

Como algunos sabrán,Gustavo Adolfo Infantesuele hacer entrevistas a varios famosos para sus diversos show de espectáculos, en algunas ocasiones las hace frente a frente, mientras que en otras las hace porvideollamada. En este caso, el periodista acudió a hacer una entrevista a la hija de la intérprete del rock mexicano, hasta su vivienda en el país gobernado porJoe Biden, sitio en el que reside desde hace varios años.
Según las declaraciones de Infante, narró que, luego de la entrevista, él se encargó de regresar a Frida hasta sudepartamento, junto con algunos miembros de su equipo. En algún momento del viaje, la hija de la intérprete deHey Güerapidió que detuvieran el auto, puesto deseaba comprar uncigarrillo electrónico. Al regresar al vehículo, la joven llevaba el dispositivo y unasgomitas, mismas que compartió con Gustavo Adolfo y su equipo de producción.
Regresó Frida Sofía con una bolsita de gomitas y le dio una a cada uno”, declaró el famoso
Gustavo Adolfo continuó su relato afirmando que tras ello no se sintió mal, incluso decidió irse a pasear alcentro comercial DolphinMall; fue ahí que las cosas comenzaron a salirse de control. Según el famoso, comenzó a sentir que lasagujetasse pegaban en suzapatoy cómo la bastilla de supantalónse pegaba con su pierna; las cosas empeoraron cuando notó que los pasillos de la plaza eran interminables y que comenzaban a juntarse entre ellos.

El periodista narró que, en determinado momento, se sentó a comerarroz chino, pero notaba que sin importar cuánto consumiera, éste no se terminaba, asimismo, describió que las horas pasaban rápidamente; fue ahí cuando tomó la decisión de llamar a alguien de la producción para que lo encaminara hasta su habitación dehotel. El comunicador hizo especial énfasis en que, si bien, ahora toma las cosas no humor, sí es indispensable que, en caso de ofrecer psicotrópicos endulces, se le deba advertir a la otra persona.
Fuentes: Tribuna