Estados Unidos.-La comunidad musical y el mundo deljazzestán de luto por la partida de una de las figuras más influyentes y queridas,Carla Bley.El martes,Steve Swallow,compañero y colaborador musical de Bley, anunció con pesar que la reconocida músico de jazz había fallecido a la edad de87 años,tras enfrentar complicaciones derivadas de uncáncer cerebral.

La noticia de la muerte de Carla Bley marca el fin de una era en el mundo del jazz, dejando un vacío imposible de llenar. La artista, nacida comoLovella May BorgenOakland, California,en1936, comenzó su apasionada relación con la música desde una edad temprana, cuando aprendió a tocar el piano a la tierna edad de tres años.

La vida de Carla Bley se entrelazó con el jazz desde sus inicios, y su viaje la llevó aNueva Yorken la década de 1950. Allí, dio sus primeros pasos en la escena musical como vendedora en el renombrado club de jazzBirdland.Fue en ese icónico lugar donde conoció al pianista de jazzPaul Bley,con quien estableció un profundo vínculo musical y personal. Juntos, recorrieron el mundo y colaboraron encomposiciones originalesque dejaron una huella imborrable en la historia del jazz.

Carla Bley, recordando con humor anécdotas de aquellos tiempos, mencionó en una ocasión que solía tomar fotografías a los asistentes en el clubBirdlandpara conmemorar la ocasión, especialmente cuando estaban acompañados por alguien que no era su esposa. Su amor por la música era innegable, y su pasión se reflejaba en cada nota que tocaba.

Bley se convirtió en una figura destacada en la vibrante escena del free jazz deNueva York,donde se unió a laJazz Composer’s Orchestray suGuild.Su legado musical es indiscutible, y su contribución al jazz es incalculable.

Uno de los hitos de su carrera fue el álbumEscalator Over the Hill, una obra maestra del jazz-rock que creó en colaboración conPaul Haimes. Este proyecto innovador contó con la participación de destacados músicos como Jack Bruce, John McLaughlinyLinda Ronstadt.La crítica aclamó la obra, y su audacia artística dejó una profunda impresión en la industria musical.

La versatilidad de Carla Bley como músico y compositora la llevó a trabajar en diversas colaboraciones, incluyendo una estrecha asociación conNick MasondePink Floyden el álbumNick Mason’s Fictitious Sports. En este proyecto, Bley no solo contribuyó con su talento como compositora, sino que también coprodujo la grabación en su totalidad.

Además de su destacada carrera como intérprete y compositora, Carla Bley fundó varios sellos discográficos, incluyendoJCOA Records.Su dedicación a la promoción de la música innovadora y su apoyo a músicos emergentes dejaron una marca perdurable en la industria.

En 1972, Bley fue honrada con la prestigiosa becaGuggenheimdecomposición musical,un reconocimiento a su destacada contribución al mundo de la música.

Su última producción discográfica, el álbumLife Goes On, lanzado en 2020 junto a Steve Swallow y el saxofonistaAndy Sheppard,es un testimonio de su pasión y habilidades musicales que perduraron a lo largo de los años. Carla Bley había trabajado previamente con Sheppard y Swallow en otros proyectos, comoAndando El Tiempoen 2016 yTríosen 2013, demostrando una capacidad inigualable para reinventarse y explorar nuevos horizontes musicales.

La música de Carla Bley seguirá siendo un legado perdurable en el mundo del jazz, y su influencia perdurará en las generaciones futuras de músicos y amantes del jazz. Su fallecimiento deja un profundo vacío en la industria musical y en los corazones de quienes apreciaron su genio creativo y su pasión inquebrantable por el arte. El jazz nunca olvidará a Carla Bley, una pionera y una leyenda en su propio derecho.

Fuente: Tribuna