Ciudad de México.-Aunque actualmente la reconocida y más famosa astróloga en el mundo de los espectáculos, es conocida comoMhoni Videntey se identifica como una mujer, antes de lucir así de espectacular con sucambio de género, era conocida comoRafael Martínez, y llevó una vida muy difícil y llena de eventos inesperados y traumáticos, eventos que según ella, le otorgaron elpoder de sus visiones, que hoy en día las escuchan y toman en cuenta millones de mexicanos.
Sin duda alguna actualmente Mhoni es una de las astrólogas más famosas y con mayor credibilidad en la industria del mundo del espectáculo, pues a través de sus redes sociales, su canal de YouTube y su propio programa enUnivisión, ha dado predicciones que increíblemente resultaron acertadas, y no solo de famosos con problemas legales, separaciones o muertes, sino que también en temas de economía, política y hasta en deportes, dejando a más de uno completamente sorprendido.
Pero, antes de ser la mujer que hoy en día conocen todos, la vidente nacida el 21 de marzo de 1977 en La Habana, Cuba, era un hombre y se llamabaRafael Martínez de León. Esta información fue revelada por la propia Mhoni hace varios años, contando sus experiencias que actualmente hace que tenga esa conexión con los ángeles y los santos, que le dan el poder de las visiones para alertar al mundo de los peligros y darles bases para una mejor vida en lo medida de lo posible.

Uno de los detalles de su pasado que contó fue cuando perdió a su madre a causa del cáncer cuando tenía solamente dos años, quedando bajo el cuidado de su abuela materna, pues su padre se ausentó de su vida. Tras esto, señaló que ella desde que era muy pequeña se identificaba como una mujer, por lo que a los 17 años de edad, después de muchas experiencias traumáticas como trabajadora sexual y un evento que marcó su vida, decidió someterse finalmente a la operación de reasignación de género.
Según lo narrado por la propia expresentadora de los horóscopos en el programaHoy, a los 16 años fue alcanzada por un rayo, el cual lo mandó a una especie de limbo, en el que pudo ver el infierno con todo y sus demonios, y después como un ángel la salvó de esas llamas, regresándole la vida, tomando así su decisión de serse fiel a ella misma y dejar que sus sentimientos, su espiritualidad guiaran su vida, expresando que de ahí su mantra: “El miedo es la ausencia de fe”.
Pero el rayo no solo cambió su vida en la cuestión de que le permitió vivir libremente su feminidad, sino que también le otorgó el poder de sus visiones, la cuales le avisaron de la lamentable muerte de su propia abuela, pero que le hizo entender también que todos tienen un inicio y un final, y ahora, que tiene oportunidad de ver el destino es que realiza esas advertencias para prevenir al mundo y buscar ese cambio para mejorar.
Fuente: Tribuna del Yaqui