Ciudad de México.-Sueñas con una melena de ensueño pero nada ayuda, no consigues hacercrecer tu cabello. Tienes la impresión de que la cabellera no ha ganadoni un centímetroa pesar de que hace meses que no lo cortas y que, por el contrario, algunos mechones incluso parecen más cortos. ¿Cómo podemos explicar esteproblema de crecimiento, que sin embargo es unproceso natural? Analizamos las causas.
Cada folículo de la cabeza pasa por períodos de crecimiento y pérdida, por lo que es normal perder alrededor de100 cabellos al día. ¿Pero qué pasa si tienes un ciclo rápido? Entonces tu cabello no tiene tiempo de crecer porque se cae más rápidamente antes de ser reemplazado.
- Genética
Algunas personas a veces simplemente tienen el pelo que crece menos eficientemente que otras. Algunos cabellos pueden crecer varios centímetros, otros tienen dificultades para llegar más allá de la clavícula. Entonces viene de la genética. Sin embargo, para no pasar por alto un problema dedeficiencia de vitaminas, por ejemplo, puedes ponerte en contacto con su médico, quien podrá prescribirteanálisis de sangrey, posiblemente, un tratamiento adecuado.
- Daños vinculados a ataques externos
La segunda causa son roturas y daños. A veces ni siquiera lo notas, se llama microrotura. Son las puntas que se descaman sin que te des cuenta. Entonces puedes tener la impresión de que tu cabello crece pero los largos no. En este escenario, puedes notar que tus raíces están creciendo, si tienes coloración por ejemplo, pero que la longitud sigue siendo la misma. En general, el cabello se vuelve másfinohacia las puntas y cuando los cepillas, pequeños mechones de cabello cortado caen sobre tu ropa.
Para evitar este fenómeno, sé más suave con tu cabello. Cepíllalo más lentamente, sécalo un poco menos, realiza tratamientos en peluquería, haz menos decoloraciones y favorece el uso frecuente de acondicionadores, mascarillas y sin aclarado. También es aconsejable cortar las puntas: los cortes regulares eliminan las puntas abiertas y favorecen el crecimiento evitando la rotura.
Fuente: Tribuna