Ciudad Obregón, Sonora.- Ante el inminente inicio de las trillas y cosecha de trigo en los campos del valle del Yaqui, que históricamente ha venido acompañado de un sinfín de quemas de gavilla, las autoridades municipales de Cajeme aseguran estar preparadas para combatir esa situación que provoca serios problemas de contaminación a la sociedad.
Juan Carlos Gil Núñez, titular de la Dirección de Ecología y Gestión Ambiental del municipio de Cajeme, aseguró que no se permitirá que los productores agrícolas lleven a cabo esas acciones que resultan tan perjudiciales para la comunidad.
Más que decirles que los vamos a sancionar, decirles que la quema de gavilla es una actividad nociva para la salud y el medioambiente, es de suma importancia concientizar eso; muchos casos graves se han registrado de habitantes del valle, principalmente, que son asmáticos y tienen que correr con ellos hasta la ciudad a los hospitales, y el efecto negativo que hay en el medioambiente es enorme”, lamentó.
Pidió a los productores evitar esa práctica y buscar otras opciones para el levantamiento de las trillas, sin dañar la salud de las personas y del medioambiente, como el remover la tierra.
Sanciones más duras
Gil Núñez recordó que desde el año 2022 se trabajó en los reglamentos para endurecer las sanciones y combatir esa arraigada problemática.
Desde el 2023 quedó establecido un incremento en las multas por quema de gavilla, mismas que estaban anteriormente en aproximadamente 2 mil pesos por hectárea y ellos decían, bueno, pues que me multen, pero ahora las subimos a 100 UMA’s, que son alrededor de 11 mil pesos por hectárea”, detalló.
Dijo a TRIBUNA que durante los dos últimos años se sembró poco trigo, por lo que en los recientes ciclos se reportaron pocos casos.
Fue contundente al asegurar que continuarán con la inspección y vigilancia en los campos agrícolas para prevenir que se presenten ese tipo de prácticas, denunciando al 072 o en la página de Ecología Municipal de Cajeme.
Fuente: Tribuna del Yaqui
