Florida, Estados Unidos.-El pasado 5 de junio familiares y amigos de unamujer de 38 años de edadidentificada comoStephanie Shenefieldfue reportada comodesparecidapues según argumentaron, se dejó de conocer su paradero desde el día viernes 3 del mismo mes y, tras no aparecer en su lugar de trabajo, supusieron algo le había pasado, por lo cual se intensificó su búsqueda con la intención de encontrarla bien; no obstante, este lunes13 de junio se confirmo su fallecimiento.

De acuerdo con lo expuesto por la Policía de Florida, la mujer había tomado unUberdurante la madrugada del sábado 4 de junio con dirección a la casa de un hombre identificado comoWilliam Redden, de 51 años quien argumentó que ese día había abandonado su casa y por lo cual se deslindaba de cualquier situación referente a la desaparición dela mujer; sin embargo, al ser calificado el hombre como un presunto traficante de drogas, los oficiales centraron su atención en él para así poder esclarecer los hechos.

Al ser su domicilio el último lugar al que se dijo la hoy occisa había acudido, la policía del estado le pidióentregar las cintas grabadaspor elequipo de seguridadinstalado en su domicilio, acción a la que el sujeto accedió argumentando que el sistema de vigilancia que había activado no tenía la capacidad de grabar sino que solo monitoreaba el exterior en vivo y del interior no había rastro. Pese a ello, los uniformados insistieron que el material podría se de ayuda.

La sorpresa se reveló después cuando el sujeto fue captadoarrastrando una sábanaen donde se presume, se encontraba elcadáver de la mujerquien murió la misma noche que el sujeto asegura, no había estado en su casa, por lo que se presume, en lugar de pedir ayuda a los cuerpos e emergencia para salvarle la vida, la dejó morir y tras ello, manipuló su cuerpo para sacarlo de su domicilio y abandonarlo en una zanja en el Condado de Manatee, donde transeúntes localizaron los restos.

Detenido en Florida
Fotografía de Stephanie Shenefield y William Redden. Crédito: The New York Post

Mientras la investigación se llevaba a cabo, unpaseador de perrosreportó a la policía la presencia de un olor fétido en una zanja de la ciudad, por lo que al analizar el sitio, descubrieron que se trataba de Stephanie Shenefield, hecho que llevó a la detención inmediata del hombre de 51 años de edad a quien ya se le acusaba de portación ilegal de arma, tráfico de droga y manipulación de un cuerpo sin vida.

Será con base al avance de la investigación cuando se determine si se acumulan más cargos en su contra pues según se indica, el hecho de no haber instalado adecuadamente el sistema de video vigilancia y creer que éste no grababa, podría determinar si ha cometido otro tipo de delitos, los cuales se sumarían a la fianza de108 mil dólaresque ya supone el crien relacionado con el feminicidio de la antes mencionada.

Fuente: Tribuna, The New York Post