Washington, D.C.—La reciente designación deTom Homan,exjefe deInmigración y Control de Aduanas (ICE)y una figura clave en las duraspolíticas migratoriasde la primera administración deDonald Trump,generó una gran inquietud en lacomunidad migrantey entredefensores de derechos humanosen Estados Unidos. Homan, conocido por implementar la controvertida separación defamilias migrantesen 2018, ha sido encargado por Trump de liderar un ambicioso plan dedeportaciones masivasa partir de enero de 2025.

Hay que decir que la noticia de su nombramiento se da en medio de las declaraciones de Trump sobre una “guerra total” contra lainmigración irregular yelnarcotráfico, comprometiéndose a clasificar a loscárteles de drogaen México comoorganizaciones terroristasy a intensificar la vigilancia en la frontera sur de Estados Unidos. “Si Trump vuelve en enero, estaré con él y dirigiré la mayor fuerza de deportación que este país haya visto jamás”, declaró Homan en un panel en la Conferencia Nacional de Conservadurismo, donde reafirmó su compromiso con la política de “cero tolerancia” y amenazas directas a migrantes y cárteles.

Trump puso a este tipo (Tom Homan) para manejar la frontera

Periodista: “hay alguna forma de hacer deportaciónes masivas sin separar familias?”

-obvio, los deportas todos juntos uD83DuDE0EuD83DuDC4Dpic.twitter.com/ugantsRkms

— ElBuni (@therealbuni)November 11, 2024

Para quien no lo sepa, Homan es uno de los arquitectos del llamado“Proyecto 2025”, un documento elaborado con el objetivo de fortalecer el poder presidencial y endurecer las políticas de inmigración y seguridad en Estados Unidos. El proyecto prevé cambios en el Departamento de Seguridad Nacional que habilitarían a ICE para realizar operativos en escuelas e iglesias, lugares previamente restringidos bajo políticas humanitarias.

Según analistas, el Proyecto 2025 busca darle a ICE una mayor libertad para llevar a cabo redadas y deportaciones, sin importar si estas separan a familias o involucran a menores. Aunque Trump se ha desmarcado de algunas propuestas más extremas del proyecto, los expertos creen que su administración podría seguir esta línea en su intento por reducir la inmigración irregular y frenar el tráfico de drogas.

Defensores dederechos humanosyactivistashan expresado gran preocupación ante las nuevas declaraciones y las posibles repercusiones de estas políticas. Las deportaciones masivas, con un costo estimado de 80 mil millones de dólares al año, según expertos, podrían afectar a millones de personas. Además, los detractores señalan que las redadas en espacios sensibles, como escuelas, representan una violación a los derechos y la privacidad de los migrantes y sus familias.

Más desde que ganó Trump. Acaba de anunciar esto:

“Me complace anunciar que el ex Director del ICE, e incondicional defensor de Control de Fronteras, Tom Homan, se unirá a la Administración Trump, a cargo de las Fronteras de nuestra Nación («El Zar de la Frontera»), incluyendo,…pic.twitter.com/0kHabtBhkZ

— Jorge L. Rodríguez (@rodriguezjorgel)November 11, 2024

Homan también emitió duras advertencias hacia los cárteles de droga que operan en México, atribuyéndoles la responsabilidad por la crisis de fentanilo que enfrenta Estados Unidos. “Han traficado suficiente fentanilo a este país para matar a 148 mil jóvenes estadounidenses… y cuando el presidente Trump vuelva al cargo, los va a clasificar como organizaciones terroristas”, afirmó Homan, añadiendo que los combatirá “hasta borrarlos de la faz de la Tierra”.

En un país que sigue dividido en sus opiniones sobremigraciónyseguridad, el regreso de Trump y de figuras como Homan representa un gran desafío para la administración. La comunidad migrante y organizaciones de derechos humanos han advertido sobre la posible crisis humanitaria y el riesgo de violaciones sistemáticas a los derechos civiles que podrían resultar de estas políticas.

El mensaje de Homan a los migrantes fue claro y sin ambigüedades: “Mejor empiecen a empacar ya, porque regresarán a casa”. Estas palabras han generado temor entre quienes buscan una vida mejor en Estados Unidos y han motivado a activistas a organizarse para hacer frente a lo que muchos ven como un retroceso en los avances hacia políticas migratorias más humanas.

Fuente: Tribuna