Nevinnomissk, Rusia.- Durante las primeras horas de este sábado 16 de mayo, las instalaciones de la planta química Azot, situada en la localidad de Nevinnomissk, región de Stávropol, Rusia, sufrieron un ataque mediante el uso de drones explosivos. Este complejo industrial resulta fundamental para el abastecimiento de materias primas destinadas a la fabricación de proyectiles de artillería utilizados en la guerra actual.
Mientras que los administradores de la zona comunicaron que sus sistemas de defensa lograron neutralizar la amenaza aérea sin que se registraran afectaciones en tierra, diversos videos compartidos por habitantes y confirmados por analistas mostraron el surgimiento de un incendio en el recinto. Este suceso representa la sexta ocasión en que dicho sitio es blanco de una ofensiva ucraniana.
La ubicación de Azot en el sur de Rusia la coloca como un punto de interés para las fuerzas de Ucrania, que buscan reducir la capacidad de fuego de su oponente mediante la inutilización de sus centros de producción de insumos. Los materiales fabricados ahí se destinan tanto a la creación de fertilizantes para el campo como a la elaboración de componentes para la industria de la defensa. Por tal motivo, el sitio ha sido objeto de ataques recurrentes en los últimos meses.
Las versiones sobre lo ocurrido presentan diferencias marcadas. El gobierno ruso manifestó que las baterías antiaéreas repelieron los drones en las cercanías de Nevinnomissk, asegurando que no existieron daños de gravedad. Sin embargo, las imágenes que circularon en redes sociales muestran llamas y columnas de humo que parecen desmentir el reporte de las fuentes oficiales. Estas pruebas aportan una visión distinta sobre el estado de la infraestructura tras la caída de los drones.
Al ser la sexta vez que la planta de químicos enfrenta una situación de este tipo, queda claro que las medidas de protección han tenido dificultades para contener por completo el alcance de los bombeardeos. Este tipo de acciones no solo afectan la producción física, sino que también generan una percepción de inseguridad en regiones que se encuentran alejadas de la línea fronteriza.
Fuente: Tribuna del Yaqui
