Aculco, Estado de México.- Un hombre llamado Rodolfo Marín Contreras recibió una condena de 43 años y 9 meses de cárcel tras ser hallado culpable por un robo que terminó en el asesinato de un transportista en el año 2013. Los hechos ocurrieron en el municipio de Aculco, Estado de México, donde el ahora sentenciado, junto a otros cómplices, sometió a la víctima para apoderarse de un tráiler y posteriormente le quitó la vida. Además, el sujeto deberá cubrir montos por multas y reparación del daño.
La Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) presentó las pruebas necesarias ante la autoridad judicial para demostrar que Marín Contreras participó activamente en el asalto y homicidio cometido hace más de una década. El proceso legal determinó que el señalado formó parte de un grupo que interceptó a un chofer el 8 de febrero de 2013. La víctima manejaba un vehículo de carga marca Freightliner que transportaba diversos varios productos.
Durante el trayecto, el sentenciado y otros dos individuos utilizaron un arma de fuego para obligar al conductor a detenerse. Bajo amenazas, los agresores tomaron el control de la pesada unidad y se dirigieron hacia la zona de Cofradía el Grande, en el municipio de Aculco. En ese lugar, los atacantes inmovilizaron al trabajador usando cinchos de plástico y le cubrieron el rostro con cinta adhesiva para que no escapara.
De acuerdo con el expediente del caso, tras someter al conductor, lo bajaron del camión en un camino de tierra. En ese punto, Rodolfo Marín Contreras accionó su arma de fuego contra el hombre en cuatro ocasiones, lo que causó su muerte instantáneamente. Tras cometer el crimen, los responsables dejaron el cuerpo de la persona a un lado de la vía y escaparon del sitio con el camión robado.
Las tareas de búsqueda y recopilación de evidencias realizadas por el Ministerio Público permitieron establecer la identidad de uno de los agresores. Con estos datos, se solicitó la captura del sospechoso a un juez. Tras ser localizado y detenido, los agentes lo trasladaron a un centro de reclusión donde inició su proceso penal. Después de revisar cada elemento de prueba, el juzgador dictó la sentencia de 43 años y 9 meses de prisión. Asimismo, se le impuso una multa de 83 mil pesos y un pago de 141 mil 824 pesos como reparación integral del daño.
Fuente: Tribuna del Yaqui
